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ESPECIES/¡GUACALA, UNA RATA! |
¡Guácala, una rata!
MVZ Valeria Aguilar Sánchez.
Súbete
a una silla y pega de gritos porque vamos a hablar de las ratas,
pero si no te sientes compelido a subirte en una silla y gritar,
entonces puede ser que te gusten los roedores e incluso puede ser
que estés leyendo este artículo porque tienes una
linda ratita como mascota o quieres tener una.
Las ratas le dan miedo a mucha gente - y a muchas ratas les
da miedo la gente, el origen de este miedo puede ser que las
relacionamos con la suciedad y con la transmisión de enfermedades
graves y epidemias, que sí ha ocurrido y ocurre cuando no
hay las medidas sanitarias debidas, como la peste negra durante
la Edad Media; hay quienes afirman que el recuerdo de esto se ha
quedado grabado en el subconsciente colectivo y por eso haya tanta
gente con fobia a las ratas.
Además los animales con dientes grandes y garras nos recuerdan
los peligros que recreamos en la imaginación cuando nos leyeron
cuentos en los que aparece un lobo feroz, por ejemplo.
Por otra parte, en ciudades grandes como la Cuidad de México,
las ratas viven en coladeras y entre la basura y se han generado
historias falsas de ratas que miden dos metros y que viven en los
tiraderos de basura de los mercados. Pero que existan tantas ratas
no es su culpa, sino del mal manejo de la basura y la nula planeación
de las ciudades que crecen sin medida.
Las ratas no son malas, no van en busca de a quién morder,
por cierto las ratas con rabia por lo general quedan paralizadas
y suelen apartarse de las demás y mueren en algún
rincón antes de poder morder a alguien.
Por supuesto esto no significa que no haya que tener precaución
con las ratas de la calle en las ciudades, simplemente no te acerques
a una rata de alcantarilla que se vea hirsuta y encorvada o que
no huya al acercarte porque puede estar enferma.
¿DE DONDE VIENEN?
Las ratas comunes provienen de la rata noruega, se extendieron
por el mundo viajando, gratis, en los barcos de carga de las rutas
comerciales y en los barcos militares.
Las ratas se han mantenido en cautiverio desde el siglo XVII, en
un principio se usaban en prácticas brutales como el rat-baiting
en el que las ponían a pelear con perros terrier,
aunque otras personas las mantuvieron como mascotas.
En los laboratorios farmacológicos se han desarrollado diferentes
tipos de ratas, con características definidas para la investigación,
y las ratas que se usan como mascota por lo general provienen de
éstas.
Aunque discutible lo cierto es que sin estos animales no habría
cura para muchas enfermedades y muchos de los avances de la ciencia
que tanto admiramos no serían posibles.
¡SOY UNA HERMOSA Y LISTA RATITA!
Las ratas son animales muy inteligentes y, como otros roedores,
utilizan sus patas con gran destreza; son tan inteligentes que se
les puede entrenar para hacer trucos, de hecho las ratas que ves
en algunas películas de cine corriendo por las cañerías
y padeciendo los gritos de alguna actriz histérica, son animalitos
especialmente entrenados que merecen el Oscar por los riesgos que
toman en la filmación. Claro que detrás de una película
en la que aparecen muchas ratas hay un entrenador que les ha dedicado
su tiempo y cuidados.
Las ratas de campo, que son de especies diferentes a las de ciudad,
son animales muy sociables, excavan sus madrigueras. Curiosamente
la gente de campo no les teme tanto como la gente urbana, de hecho
en muchas comunidades se alimentan de ellas, lo han hecho por cientos
de años ¡Y no pongas esa cara de asco!
Las ratas que se mantienen en condiciones adecuadas de limpieza
no tienen por qué enfermar a nadie; como mascotas son animales
cariñosos, dulces y muy buenos padres.
¡Ah! que no te inventen cuentos: las ratas no echan sangre
por los ojos cuando se enojan. Sucede que, como todos los animales,
las ratas poseen un tercer párpado, con una glándula
importante en la inmunidad llamada glándula de Harder, en
estos animales dicha glándula produce una secreción
rojiza que lubrica al ojo. En circunstancias estresantes las ratas
secretan más líquido rojizo y la gente lo ha interpretado
como sangre.
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