Servicios
  Cuidados
  Razas
  Intercambios




 
GATOS/DIARIO DE UN GATO


Diario –no autorizado pero divertidísimo– de un gato

MVZ Jorge Luis Maldonado
Versión adaptada para Mascotanet

Si tú creías que los gatos no pueden llevar un registro de los acontecimientos más importantes de su vida estabas en un error y esta es la prueba.

Día cero. Hace unas horas, escuché a un humano decir ése. Me percaté de lo que sucedía y estaba a punto de huir cuando fui tomado por sorpresa. Me colocaron en esta caja de plástico con unas pequeñas ranuras. No puedo seguir escribiendo con tanto movimiento. Continuaré después...

...El movimiento que me impidió continuar hace rato era debido a que fui colocado dentro de lo que mis captores conocen como carro. Las manchas en el papel las hice yo, me mareé un poco y como acababa de comer... ¡UPS! Mejor sigo escribiendo mañana.

Día uno. No sé por qué tuve la mala suerte de ser elegido para terminar en esta casa. Yo estaba de lo más contento, jugando con mis hermanos dentro de una caja de vidrio cuando mis ahora captores se acercaron colocando su mano sobre el otro lado del cristal tratando que yo jugara. Obviamente no lo hice. Ese es uno de los trucos más bajos que existen, preferí jugar con Moisés, mi hermano menor —le llevo 24 minutos—, pero mis intentos por ignorar a los humanos y al mismo tiempo ser ignorado por ellos, no rindieron frutos.

En cuanto me liberaron de la caja de plástico, me ofrecieron agua. No sabe nada parecido a la leche de mi mami, pero calma la sed bastante bien. Es divertido verme reflejado en el bebedero. Y es aún más divertido eliminar esta agua en los lugares más recónditos de esta casa. Mis captores buscan desesperadamente el sitio que elegí ahora. Estoy escondido, hay poca luz aquí. ¿Qué es esto? ¿Calcetines? Tengo ganas de hacer pipí. Creo que este es un buen lugar ¡Aahhhh, que alivio!

Día siete. Me han asignado una caja llena de arena. He buscado qué hay debajo de toda esa arena pero mis intentos han fracasado. Por más arena que saco de la caja, no logro hacerlo lo suficientemente rápido como para vaciarla antes de que lleguen mis captores. ¿Para qué será la arena? No encuentro ningún regalo dentro ¿Será para dormir?

Día 12. Me colocaron de nuevo en esa caja plástica, torturado por el movimiento del coche y aún cuando rogué, supliqué y grité a mis captores que me sacaran antes de que ocurriera un accidente debido al mareo, no se me permitió salir. El coche se detuvo unos minutos después y fui colocado en una mesa de acero inoxidable. Un sujeto vestido de blanco me dio un arponzazo terrible. No me dieron ninguna explicación y minutos después me regresaron a mi celda —aunque mis captores le llamen casa.

Siguiente

 

     

Diario –no autorizado pero divertidísimo– de un gato

Por una cultura del gato

Felinofilia: juntos podemos hacer algo

¡Ya está aquí el gimnasio casero para gatos!

¡Se ponen como loquitos!

¿Celoso y posesivo?¡Sí!

Consultar el archivo histórico

 


home  l  perros  l  gatos  l  caballos  l  acuario  l  otras especies  l  comunidad
servicios   l   cuidados   l   razas   l  intercambio

Toda la información contenida en este sitio es exclusivamente para tu consideración.
Consulta a tu veterinario antes de proporcionarle cualquier tratamiento a tu mascota.

Copyright © Mascotanet. Todos los derechos reservados