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¡Viva la hipoterapia!
(Segunda y última parte)
LOS LOGROS
No todos los pacientes con algún grado de discapacidad necesitan
el mismo nivel de ayuda y justamente por ello debemos contribuir
a su acercamiento al mundo de la equitación. Además
de los logros estrictamente físicos, esta práctica
ofrece otras ventajas. En primer lugar, la equitación como
deporte contribuye a potenciar ciertos valores; en segundo, propicia
un aumento de la autoestima del paciente. Así que sólo
por la consecución del mejoramiento de la imagen que
de sí mismos tienen estos pacientes, vale la pena no regatear
esfuerzos y acercarlos al mundo maravilloso del caballo.
Se sugiere como tratamiento natural en padecimientos como parálisis
cerebral, esclerosis múltiple, autismo, Síndrome de
Down, espina bífida, traumas cerebrales, distrofia muscular,
ciertos problemas de carácter, enfermedades neurodegenerativas,
enfermedades traumatológicas, anorexia y bulimia, afecciones
crónicas, minusvalías de todo tipo tanto físicas
como psíquicas , diversas inadaptaciones sociales toxicómanos,
delincuentes , entre otras.
EL TRATAMIENTO
Primero es necesario tener contacto con el animal hablándole,
tocándolo, acariciándolo. Se le puede ofrecer una
zanahoria o parte de manzana, por ejemplo. Antes de ir al paso es
aconsejable realizar ejercicios sentado sobre él, no necesariamente
en la postura tradicional; sino en función de las peculiaridades
de cada sujeto. Las sesiones son breves al principio, pero se incrementa
su duración a medida que se desarrollan las clases, desde
los 15 hasta los 45 minutos aproximadamente.
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