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| CABALLOS/ALIMENTACION
DE LAS YEGUAS |
Alimentación de las yeguas
(Segunda parte... )
LA DIETA DE UNA YEGUA GESTANTE
Una vez que la yegua quede gestante, si no está amamantando
un potro, los primeros ocho meses de gestación, sus necesidades
nutricionales son muy similares a aquellas de una yegua en mantenimiento,
el crecimiento fetal es lento en este periodo 90 g por día
y las necesidades de mantenimiento de la madre cubren las necesidades
de crecimiento fetal.
La alimentación de una yegua en este periodo es a base de
un forraje de buena calidad, teniendo en cuenta que éste
será la principal fuente de nutrientes y que la deficiencia
de algún nutriente en especial será aportado con una
mínima cantidad de concentrado.
Claro que es mucho mejor si se cuenta con pastizales para mantener
a la yegua en los primeros ocho meses de gestación, una yegua
alimentada a libre pastoreo consume aproximadamente el 2.5 por ciento
de su peso vivo en pastura diariamente, llenando con esto sus necesidades
de proteína, energía, calcio y fósforo. Es
importante estar evaluando la condición corporal de estas
yeguas, ya que si baja la calidad de este pastizal será necesario
darles un suplemento concentrado que tenga mínimo 100 por
ciento de proteína.
Conforme entra al último tercio de gestación últimos
tres meses- sus necesidades aumentan debido a que el feto está
creciendo más rápido, unos 454 g de aumento de peso
diario por eso es importante balancear su dieta principalmente en
cuanto a sus necesidades de energía, proteína, calcio,
fósforo, vitamina A y microminerales como el cobre.
Una mala nutrición de la yegua en el último tercio
de la gestación puede producir en el feto deformaciones del
esqueleto, epifisitis, contracción de tendones, woobles,
osteocondrosis, desarrollo cerebral insuficiente. Si una yegua no
tiene niveles adecuados de proteína en el último tercio
de gestación, el cerebro del potrillo será más
pequeño, un 20 a 30 por ciento menor tanto en peso como en
número de células cerebrales y aunque se alimente
adecuadamente a una cría después del nacimiento esto
no corregirá las lesiones producidas por una mala nutrición
en vida fetal.
Los errores comunes en la alimentación de la yegua son:
sobrealimentación durante la preñez y subalimentación
durante la lactancia. La yegua sobrealimentada y obesa puede presentar
problemas en el parto.
Es importante mantener una condición corporal adecuada para
prepararla hacia una buena lactación. Cuando las yeguas se
alimentan con alfalfa puede ser necesario proporcionar alimentos
que contengan fósforo, como son gramíneas heno
de avena o a través de sales minerales contenidos en
los concentrados. Si la pastura de yeguas es de henos de gramíneas
se necesitará adicionar fuentes de calcio como alfalfa o
un concentrado que cubra las necesidades de calcio, porque a los
henos de gramíneas son pobres en calcio y no es de buena
calidad su proteína, por lo que hay que adicionar fuentes
de proteína de buena calidad leguminosas.
Con estas consideraciones y con la posibilidad de caer en errores
de no llenar las necesidades de algún nutriente es importante
tratar de balancear la dieta con base en las necesidades de acuerdo
al mes de gestación y etapa de lactación.
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